Adentrarse en los espacios naturales y descubrir su biodiversidad es una experiencia enriquecedora y saludable, como ya hemos destacado en otros artículos relacionados con el bienestar físico y emocional. Sin embargo, también implica un compromiso colectivo: es necesario cuidar el entorno y evitar cualquier impacto negativo sobre él. En la Tourdera tenemos la gran suerte de poder disfrutar de parajes naturales como el Montseny, uno de los lugares con mayor riqueza biológica del país. Y como el 22 de mayo se celebra el Día Mundial de la Biodiversidad, hemos querido dedicar este artículo a este tema.
Si habéis recorrido algún tramo de la Tourdera, seguramente habréis observado la gran variedad de paisajes que pueden encontrarse en ella: desde zonas mediterráneas de las tierras bajas hasta ambientes subalpinos en las cumbres del Montseny, pasando por los bosques húmedos de media montaña. Entre el 22 de mayo, Día Mundial de la Biodiversidad, y el 5 de junio, se celebra la Semana de la Naturaleza, una ocasión ideal para valorar toda la riqueza natural que tenemos muy cerca. Durante estos días, diversos municipios de la ruta organizan actividades para todos los públicos: echad un vistazo a nuestra agenda, seguro que encontraréis alguna propuesta interesante para acercaros aún más a la biodiversidad de nuestro territorio.
En el siguiente vídeo, os dejamos una muestra de la diversidad de hábitats naturales que encontraréis, por ejemplo, en el Parc Natural del Montseny:
Si todo este tema os interesa mucho y os decidís a recorrer algún tramo de la Tourdera, no dejéis de visitar la página del Parc Natural del Montseny dedicada a folletos y guías para identificar especies, tanto de flora como de fauna, donde encontraréis una «Guía básica de flora del Montseny», una de «Flora exótica invasora», o también guías de fauna como la «Fauna vertebrada básica», la «Guía de rapaces», la «Guía de anfibios», etc.
La biodiversidad de los espacios naturales depende en gran medida de las condiciones ambientales, pero también está influida por las actividades humanas que se desarrollan en ellos. Los espacios protegidos, como el Parc Natural del Montseny, desempeñan un papel fundamental en la conservación de esta riqueza biológica, ya que permiten aplicar acciones de gestión y protección tanto para las especies como para los ecosistemas. En el Montseny, por ejemplo, crecen más de 1.600 especies diferentes de plantas, algunas de las cuales son endémicas de esta zona y de las Guilleries —es decir, no se encuentran en ningún otro lugar del mundo—, como es el caso de la Viola bubanii o la

La fauna invertebrada del Montseny es extraordinariamente rica, aunque en gran parte sigue siendo bastante desconocida. Muchos de estos pequeños organismos suelen pasar desapercibidos, pero desempeñan un papel fundamental en el equilibrio y el funcionamiento de los ecosistemas. En este macizo encontramos especies muy peculiares, como el diminuto escarabajo subterráneo Parvospeonomus canyellesi, que solo se encuentra en el Montseny, o el popular tritón del Montseny, Calotriton arnoldi, otra especie endémica de esta zona.

¿Os apetece recorrer alguno de los tramos de la Tourdera? ¿O quizás preferís participar en alguna de las propuestas de la Semana de la Biodiversidad? Encontraréis todo tipo de actividades, como paseos guiados o salidas para identificar plantas (¡consultad la agenda!). Y no olvidéis que es muy importante respetar siempre el entorno natural y los ecosistemas, tal y como os explicamos en el artículo sobre buenas prácticas y civismo en la naturaleza.

















