Los miradores de la desembocadura de la Tordera

Como es bien sabido, el temporal Gloria afectó muy fuertemente a toda la cuenca del río Tordera. Pero no solo de forma negativa (todavía a día de hoy se están ejecutando obras para reparar los daños), sino que también aportó un gran beneficio al río, como es la creación de la gran laguna litoral entre Blanes y Malgrat de Mar, que pudo ganar metros al mar después de muchos años. Gracias a este hecho, la gestión del espacio ha cambiado, con restricciones de acceso, prohibición del baño o la creación de miradores para observar las aves sin interferir en su dinámica natural, entre otros.

Después de la gran tormenta que supuso el temporal Gloria, la desembocadura de la Tordera sufrió un renacimiento. La gran cantidad de arenas y sedimentos que arrastró el río con las inundaciones hizo que el delta, después de muchos años, ganara muchos metros al mar y se creara una gran laguna litoral. Esta laguna, además del gran cambio morfológico que provocó en la zona, ha propiciado la llegada de una gran variedad de aves que hacen parada para descansar, buscar alimento, etc., ya que encuentran el hábitat idóneo.

Primero fue el Ayuntamiento de Malgrat de Mar, que cerró todo el acceso a la zona desde su municipio e instaló un mirador para poder observar las aves, justo al final del río. El mirador permite observar numerosas especies de aves, muchas de las cuales han acabado nidificando. Para acceder al mirador, hay que ir por la carretera de los campings y dejar el coche en la zona de aparcamientos, para acabar de caminar unos centenares de metros hasta la instalación, perfectamente camuflada para evitar asustar a los animales. Además, en la zona del mirador hay información sobre las aves que se pueden observar. El mirador, que desde el primer momento fue un gran éxito, es un punto de reunión de numerosos observadores de fauna con su complejo equipo fotográfico, como podéis ver en esta noticia de Televisió de Catalunya.

Y siguiendo los mismos pasos que el pueblo de Malgrat de Mar, el Ayuntamiento de Blanes también ha habilitado una zona para la observación de aves, en este caso unos metros más adentro del río, y ha restringido el acceso a la laguna. En este caso la instalación del escondite cuenta con pantallas de madera que aíslan y protegen la zona de las personas, pero permiten observar discretamente a los animales y poder fotografiarlos. También cuenta con carteles informativos y divulgativos sobre los valores ambientales del espacio, tal y como podéis observar en estas fotografías procedentes del artículo recogido en la página web del ayuntamiento de Blanes.

Es muy importante destacar que, en todo este proceso, los naturalistas y ornitólogos han sido colaboradores en estos proyectos y que su conocimiento y dedicación es indispensable para poder hacerlos realidad. Ahora hace falta que todo el mundo que acceda a la zona colabore en mantener el silencio y la tranquilidad, a la vez que, no hace falta decir, vele por no estropear ningún elemento del mobiliario.

¡Esperamos que podáis disfrutar de estos espacios mientras hacéis alguno de los tramos de la ruta de la Tordera!

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