El próximo día 22 de septiembre entraremos oficialmente en el otoño astronómico, que se alargará hasta el día 21 de diciembre con el solsticio de invierno. Llegará esa época del año en que el paisaje cambia y donde los colores amarillos, rojos y terrosos empiezan a dominar los bosques caducifolios. ¡O aquella estación que nos regala algunos placeres para el paladar y que no encontramos en ningún otro momento!
Lo que más nos llama la atención en otoño es la caída de la hoja de los árboles caducos. En el Montseny, donde nace el río Tordera, hay grandes extensiones de hayedos y castañares, que en esta época se tiñen de colores amarillos y rojizos, justo antes de perder toda la hoja. Estos tipos de árboles, siempre los encontraremos en ambientes sombríos y frescos, como las laderas encaradas al norte, los bosques de ribera, etc. ¡Todos los tramos más altos de la Tourdera, en los municipios de Montseny y de Arbúcies, se encuentran plagados de estos bosques tan mágicos!

Si bien realizar caminatas o paseos en bicicleta por el medio natural es muy relajante de por sí, hacerlo en otoño, con la caída de las hojas de los árboles caducos todavía lo es más. En la Tourdera tenemos grandes masas forestales donde podréis disfrutar de esta época del año y de este espectáculo de colores y texturas. Gran parte de las laderas más sombrías del Montseny están llenas de hayedos y castañares, que nos dan este paisaje de colores amarillentos y rojizos tan característicos e hipnotizantes. Si bien el punto de la ruta más característico y emblemático para observar este fenómeno es el nacimiento del río Tordera, en la Font Bona de Sant Marçal, existen muchos otros puntos donde observar la caída de la hoja.

El otro gran placer del otoño son los frutos que nos regala: castañas, setas, panellets, calabazas y un largo etcétera de productos gastronómicos que nos recuerdan al recogimiento del hogar, las conversaciones en familia, etc. Eso sí, recordad que no podéis coger castañas de todas partes, ya que en muchos casos está prohibida su recolección, por lo que debéis estar atentos a los carteles que os avisen. O también debéis ser respetuosos con la recolección de setas. Nosotros, os proponemos que hagáis un paseo por algún tramo de la ruta y que disfrutéis del paisaje y dejéis que los frutos del bosque sigan su ciclo de vida natural.

Y otra de las cosas que más nos gustan del otoño son las tradiciones. Desde el día de Todos los Santos, es decir, el día en que recordamos a nuestros antepasados, hasta la castañada, una fiesta que en realidad deriva de las antiguas comidas funerarias, donde había abundante presencia de legumbres y frutos secos y donde se elaboraban panes a base de estos ingredientes. De hecho, estos panes también han acabado derivando en otra de nuestras más arraigadas tradiciones de otoño, los panellets. Todos estos alimentos tenían un sentido simbólico de comunión con las almas de los difuntos.

¡Esperamos que disfrutéis del otoño por algún tramo de la ruta de la Tordera y que «probéis» esta estación tan especial! Recordad que podéis aprovechar para acercaros a alguno de los establecimientos cercanos y de proximidad para comprar panellets, castañas, boniatos, etc., y hacer así que la escapada resulte toda una experiencia. ¿Os animáis a visitar la Tourdera en otoño?

















