El otoño es una de las cuatro estaciones del año de las zonas templadas que, astronómicamente, comienza con el equinoccio de otoño (en nuestra casa entre el 22 y 23 de septiembre) y termina con el solsticio de invierno (cerca del 21 de diciembre). El otoño es un momento de cambios importantes en el paisaje, el clima, etc., lo que hace que sea un momento «especial» para realizar salidas a pie o en bicicleta que nos fascinarán.
Si bien realizar caminatas o pedaladas por el medio natural es muy relajante de por sí, hacerlo en otoño, con la caída de las hojas de los árboles caducifolios, todavía lo es más. En la Tourdera tenemos grandes masas forestales donde podréis disfrutar de esta época del año y de este espectáculo de colores y texturas. Gran parte de las laderas más umbrías del Montseny están llenas de hayedos y castañares, que nos dan este paisaje de colores amarillentos y rojizos tan característicos e hipnotizantes. Si bien el punto de la ruta más característico y emblemático para observar este fenómeno es el nacimiento del río Tordera, en la Font Bona de Sant Marçal, existen muchos otros puntos donde observar la caída de la hoja.

Pero el otoño también es esa época que nos trae muchas tradiciones, algunas más relacionadas con la gastronomía, como las castañas, las setas, los panellets, etc. Sobre todo, tened en cuenta que no podéis coger castañas de todas partes, ya que en muchos casos está prohibida su recolección, por lo que debéis estar atentos a los carteles que os avisen. O también debéis ser respetuosos con la recolección de setas. Nosotros os proponemos que deis un paseo por algún tramo de la ruta y disfrutéis del paisaje y dejéis que los frutos del bosque sigan su ciclo de vida natural.

En nuestras tierras, como en muchos otros puntos del planeta, también tenemos tradiciones como Todos los Santos, la festividad que dedicamos al recuerdo de nuestros antepasados, y la conocida castanyada, una fiesta que deriva de las antiguas comidas funerarias, donde había abundante presencia de legumbres y frutos secos y donde se elaboraban panes a base de estos ingredientes, que acabaron derivando en otra de nuestras tradiciones más arraigadas, los panellets. Todas estas comidas tenían un sentido simbólico de comunión con las almas de los difuntos. Aunque tradicionalmente la castanyada se celebraba el 1 de noviembre, en los últimos años se ha hecho popular adelantarla un día y celebrarla el 31 de octubre.

¡Esperamos que en las próximas semanas os animéis a descubrir el otoño por algún tramo de la ruta de la Tordera y que podáis disfrutar de esta estación tan especial, aprovechando para acercaros a alguno de los establecimientos cercanos a comprar panellets, castañas, boniatos, etc., y hacer así que la escapada resulte toda una experiencia! Y recordad que encontraréis actividades relacionadas con el otoño por los municipios de la comarca, como la Fiesta de la Castañada de Fogars, la Feria de Otoño de Arbúcies, etc. ¡¡¡Os esperamos!!!

















