Hace ya unos cuantos años que se plantó la primera semilla del proyecto ruta de la Tordera i riera d’Arbúcies. A pesar de ello, ha sido en los últimos meses cuando el proyecto ha empezado a darse a conocer más profusamente, por lo que es un buen momento para hacer un repaso de lo que se ha hecho, explicar cómo será el proyecto, qué objetivos tiene y en qué momento nos encontramos.
Como muy probablemente ya habréis visto en más de un lugar, el proyecto fue bautizado con el nombre Tourdera en una clara alusión al nombre del río Tordera y también al término en francés “tour”, que es utilizado de manera común cuando queremos hacer un recorrido o “hacer un tour”. Y es que la ruta de la Tordera y riera d’Arbúcies lo que quiere es crear un itinerario, para poder hacer a pie y en bicicleta, todo resiguiendo, en la medida de lo posible, el recorrido de estos dos cursos fluviales: la Tordera y la riera d’Arbúcies.

Para poder hacer esto posible ha sido necesario reunir y poner de acuerdo nada más y nada menos que a 18 ayuntamientos, en un proceso que empezó en 2010 y en el que este mismo 2016 todavía se han adherido nuevos municipios. Durante estos años, además de poner de acuerdo a todos estos consistorios, se creó el “naming”, registrar la marca, definir los criterios y trazado, se redactó una memoria valorada del proyecto, etc.
El objetivo de la ruta de la Tordera es, como hemos dicho, hacer realidad una ruta resiguiendo la Tordera y la riera d’Arbúcies, mediante la práctica de la bicicleta y el senderismo, permitiendo a la población el descubrimiento del territorio, promoviendo el conocimiento de la naturaleza y patrimonio asociados al río, y fomentando el desarrollo local de los municipios con la llegada de nuevos visitantes. Con estos mismos pretextos, ya existen numerosos itinerarios de estas características en otros territorios, como por ejemplo rutas de gran envergadura como la “ruta del Danubio”, la “ruta del Canal du Midi”, o de manera más modesta y cercana, la ruta del “Camino natural de la Muga”, en el Empordà.

Teniendo en cuenta la complejidad de un proyecto de esta envergadura, se establecieron desde el principio unos criterios básicos:
- Aproximación, en el mayor grado posible, al trazado del curso fluvial
- Máximo aprovechamiento de itinerarios ya existentes (tráfico motorizado bajo o nulo)
- Recuperación de tramos en desuso (como se ha hecho en Montseny) o creación de nuevos tramos en zonas muy puntuales
- Señalización direccional de la ruta (señales verticales y horizontales)
- Uso de elementos de protección atendiendo a criterios de seguridad y seguimiento
- Incorporación de criterios de máximo respeto ambiental e integración paisajística
Por tanto, atendiendo a los criterios mencionados, destaca el hecho de que no se trata de una Vía Verde, sino de una ruta creada a partir de itinerarios ya existentes (pistas forestales, caminos, senderos, tramos urbanos, etc.), buscando siempre aquellos de tráfico motorizado más bajo o, si es posible, nulo. La propuesta de ruta es de casi 200 kilómetros, sumando el itinerario principal, el de la riera d’Arbúcies y pequeños enlaces entre núcleos de población o estaciones de tren hasta el tramo principal, como es el caso de Massanes, Riells i Viabrea, Breda, Gualba o Vallgorguina. Si queréis conocer el trazado proyectado y los tramos activos consultad el itinerario aquí, donde también se vinculan los principales puntos de interés, equipamientos, estaciones de tren, etc.

En cuanto al tipo de público, desde la desembocadura (Malgrat de Mar y Blanes) hasta Sant Esteve de Palautordera, estamos hablando de una ruta en general apta para público familiar, con pendientes más bien suaves. Por otra parte, desde Sant Esteve de Palautordera hasta el nacimiento de la Tordera (Font Bona y Sant Marçal) la ruta se vuelve más exigente y con pendientes más pronunciadas. Es por este motivo que, por cada tramo, se dará información de la exigencia de los tramos, su longitud y las pendientes acumuladas tanto de subida como de bajada, para que los usuarios se puedan informar antes de la dificultad del tramo. En cualquier caso, siempre hay que estar atento a las recomendaciones de seguridad y de respeto de la naturaleza.
Actualmente la ruta de la Tordera y riera d’Arbúcies solo tiene el primer tramo activo en el municipio de Montseny, puesto en marcha durante 2016 y que suponen los primeros 12 kilómetros de ruta activos. En este tramo, igual como está previsto en otros todavía inactivos, encontramos variantes exclusivas para senderistas en los casos en que el paso de bicicletas no esté permitido. En cuanto al resto de tramos, en estos momentos se está trabajando con los diferentes ayuntamientos y las Diputaciones de Girona y Barcelona para poder hacer realidad el resto de ruta durante los próximos dos años.

En el momento en que la ruta esté correctamente habilitada y totalmente activa, se iniciará el trabajo con el empresariado, principalmente del sector servicios y de todos los municipios colaboradores. Como se ha dicho, el movimiento de usuarios por el territorio quiere incentivar que estos usuarios consuman en estos territorios y favorezcan el desarrollo económico local (consumo de productos locales, paradas en bares y restaurantes, pernoctaciones, contratación de servicios turísticos como guiajes, alquiler y reparación de bicicletas, etc.). Asimismo, para los municipios litorales, que ya reciben por sí solos visitantes, la ruta les supondrá una oportunidad para diversificar su oferta y, por tanto, hacer del destino un punto más atractivo.
Aunque ya se ha realizado un importante trabajo para llegar donde estamos y todavía nos queda mucho trabajo por hacer, los primeros resultados ya están llegando y en el horizonte ya vemos el que será, sin duda, un itinerario de gran interés para los amantes del senderismo y cicloturismo. Si queréis estar al caso de la actualidad de la ruta nos podéis seguir a través de los perfiles de las redes sociales (Facebook, Twitter, Google+ y Instagram) o en el apartado de actualidad de la web.

















